lunes, 17 de agosto de 2015

Los peligros de un pequeño globo

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No existe fiesta en la que no haya globos por cualquier parte, ah que coloridos recuerdos me traen… hay globos en la recepción, otro tanto en cada mesa, y si sobró algo de dinero en la preparación del cumpleaños ¿Por qué no comprar un ciento más? inflarlos y regarlos por todo el piso mismos que se sumarán a los que caerán de las piñatas grandes y cuadradas de celofán con el primer palazo, ah qué bonito se ve esto.

Lo que no es tan bonito es el peligro que un insignificante globo puede representar, NO me refiero al chingadazo que este puede darte al reventarse (Y vaya que duele) si no a que un globo suele estar en las bocas de los niños, ya sea por inflarlo o porque la verdad es que es sumamente atractivo tratar de morderlo mientras esta inflado.

Supongamos que tu hijo quiere inflar un globo, algo que de por sí es sumamente difícil de lograr, incluso para un adulto, por lo que en más de una ocasión verás que tu hijo sujeta el globo frente a su labios con sus pequeños dedos y luego pegando un gran suspiro se dispone a echarle todo el aire que pueda haber en sus pulmones, es justo aquí donde debes prestar atención, es más común de lo que pensamos que en la preparación para inflarlo el globo sea aspirado por el niño provocando un posible atragantamiento, la cosa empeora cuando sabemos que el globo al ser delgado y sumamente flexible puede tomar la forma del conducto en la garganta, lo que hace más difícil la expulsión de pedazo de plástico.

Otro riesgo se presenta al jugar con los globos es cuando estos se revientan, ya sea por el amigo chistosito que lo pincha o por que lo han apretado o mordido con fuerza, al tiempo en que revienta y por el sonido que este produce los niños se asustan y como expresión del susto aspiran con fuerza, con esto, resulta fácil absorber los pequeños fragmentos del globo, lo que también puede producir un peligroso atragantamiento.

Para finalizar, creo que deberíamos agregar  a este listado lo que yo llamo “Mi globo parece un chicle” Después de que un globo se ha reventado, nunca, en verdad, nunca faltará el niño que tome un pedazo de este y se lo meta a la boca para jugarlo como un chicle, habrán otros que querrán hacer pequeñas burbujas que luego intentarán hacer estallar, también existe un riesgo en este juego, repito, los globos debido a su flexibilidad al ser succionados pudieran adherirse a las paredes de su garganta creando una tapa de plástico o látex que impide el paso de aire a los pulmones de los chiquillos.

Si nos tomamos en serio este papel de padres tal y como nos corresponde, no deberían pasar desapercibidos ninguno de los posibles peligros que corran nuestros hijos e hijas, es cierto que no debemos sobre protegerlos, pero nunca sobrará o estará de más tenerlos a la vista para poder estar seguros que no están haciendo algo peligroso.

El fin de semana en una bonita fiesta infantil, Matt reventó su primer globo, el lloró pues se asustó y yo (sin hacer demasiado show) pude verificar que todo estuviera bien con él, así que además del llanto y un abrazo no hizo falta más para recuperarse y continuar con la pachanga.

¿Qué medidas de cuidado tomas con tus hijos en las fiestas o reuniones?



PapáDe1ra






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